El mayor robo de la historia
Los árbitros siempre han estado bajo sospecha. Todos queremos creer que existe buena fe en sus decisiones y que se equivocan porque son ser humanos. Sin embargo, a veces hay acciones que te dan que pensar. No me gusta poner en entredicho la profesionalidad de los colegiados, pero este caso es tan evidente que los organismos oficiales deben ponerse manos a la obra cuanto antes.
Les pongo en situación. La selección española de futbol sala se jugaba el pase a semifinales y, tras acabar en empate tanto el partido como la prórroga, se llegó a la tanda de penaltis. España iba por delante y Javi Rodríguez tenía la posibilidad de certificar el pase si marcaba la pena máxima que le tocaba lanzar. El jugador del Barça fusiló al portero ruso y toda la expedición española se puso a celebrar la victoria. Sin embargo, el árbitro del encuentro, de cuyo nombre no quiero acordarme, anuló el tanto.
Por los monitores del estadio se veía en la repetición que el balón había entrado claramente. Ni el público, ni los propios jugadores rusos podían dar crédito a tal despropósito. La indignación de los jugadores españoles iba en aumento viendo la repetición de la jugada, pero el colegiado no rectificó en su decisión. Menos mal que Luis Amado detuvo el siguiente lanzamiento del conjunto ruso y, esta vez sí, España pudo celebrar su pase a semifinales del Europeo. No obstante, la federación española debería pedir la cabeza de este árbitro tan inepto, o tan corrupto.
Por Clemente Garrido • 27 de Enero, 2010 • Categoria: Salinas TV


Es la mayor charlotada que he visto en mi vida. Este tipo deja a El Ghandour a la altura del betún. Ménudo pajarraco.