Ahora Europa está un poco más lejos
Cuando el Athletic supo el rival que le tocó en la previa de la Uefa, ahora llamada Europa League, la afición pensó que la eliminatoria sería coser y cantar. El Young Boys es un equipo absolutamente desconocido y seguro que casi nadie hubiera apostado a favor de los suizos.
El primer partido en San Mamés debía servir para sentenciar la eliminatoria y viajar al país hélvetico con la garantía de estar el próximo año jugando competición europea. Sin embargo, el Young Boys jugó una baza que nadie esperaba. Están mucho mejor preparados físicamente a estas alturas de temporada.
Los rojiblancos se quedaron perplejos cuando vieron el gol del contrario en La Catedral. Ni los propios futbolistas del Young Boys se lo podían creer. Ni de penalti fue capaz el Athletic de enderezar el rumbo de la eliminatoria. Llorente falló desde los once metros. Ahora tendrán que ponerse las pilas para estar la próxima campaña en la Europa League.
Y no lo tendrán nada fácil los de Joaquín Caparrós para salir airosos de esta previa. Bien es cierto que todavía le quedan noventa minutos para remontar la eliminatoria, pero habrá varios obstáculos que saltar. El primero, claro está, el resultado. El 0-1 de San Mamés es una buena renta para los suizos. Un gol sólo vale para empatar, así que tendrán que anotar dos para superar el envite.
El segundo gran problema será el césped del estadio hélvetico. Y es que el campo del Young Boys tiene hierba artificial, una superficie a la que no están acostumbrados los bilbaínos. Sea como fuere, el Athletic está obligado a superar esta ronda. Y si no lo hace, por mucho que Caparrós disfrace la derrota (que lo hará), será un fracaso estrepitoso. Esperemos que no sea así y que la gran campaña de los vascos el año pasado se vea refrendado con la participación en la Europa League.
Por Clemente Garrido • 5 de Agosto, 2009 • Categoria: Uefa

