Llamamiento a Florentino Pérez: Despide a Pepe, por favor
El caso Pepe ha sido uno de los episodios más lamentables y vergonzosos de la historia del Real Madrid. Esto no admite discusión. En quel momento se habló de una multa ejemplar tanto por parte del Comité de Competición como de su propio club. Los primeros cumplieron, a medias eso sí, imponiéndole una sanción de diez partidos, que el portugués todavía deberá terminar de cumplir a principio de la próxima temporada.
En cambio, los dirigentes blancos ignoraron la leyenda madridista. Señorío, deportividad, respeto y educación son los valores en los que siempre se ha basado el Real Madrid. Pero Vicente Boluda no tuvo reparos en pasarse por la piedra los más de cien años de historia del conjunto merengue. Parecía imposible hacerlo peor que su antecesor Ramón Calderón, pero Boluda lo consiguió con un acto repugnante. No sólo no recriminó la actitud del luso, sino que incluso lo defendió y aseguró que la sanción había sido una salvajada.
El argumento de que Pepe se merecía una segunda oportunidad tendría fuerza si no fuera porque esa jugada trajo mayor repercusión de la prevista. Los niños, por suerte o por desgracia, hacen lo que ven en la tele. Sus ídolos son como una especie de dioses a los que veneran de forma gratuita y con todas las consecuencias.
El central del Real Madrid es uno de los mejores del mundo en su puesto, eso nadie lo niega, y por eso los niños que empiezan a jugar de defensas en el club blanco se fijan en él, tanto para lo bueno como para lo malo. El pasado fin de semana se produjo un hecho que, por desgracia, recordó a las salvajes patadas con alevosía de Pepe a Casquero.
Varios jugadores del juvenil blanco se liaron a tortas con futbolistas del Corinthians. Es cierto que empezaron los brasileños pero los madridistas, lejos de apagar el incendio, todavía echaron más leña al fuego y entraron sin paliativos en las provocaciones de los jóvenes jugadores rivales.
Este acto mancha el nombre del Real Madrid porque en la cantera no sólo se debe trabajar el aspecto futbolístico, sino también el educativo. Casillas y Raúl deben ser el ejemplo, y no Pepe y Marcelo. La caballerosidad, honestidad y deportividad de los primeros contrasta con la mala educación, el no saber estar y el infantilismo de los últimos.
Florentino acaba de llegar y debe sembrar los mimbres de su proyecto desde el primer día. Si el nuevo presidente blanco quiere volver a hacer del Real Madrid un club grande en todos los sentidos, el primer paso que debería dar sería despedir a Pepe. El portugués es indigno por su actitud para el futbol. Y si quería una segunda oportunidad lo que debería haber hecho es pedir disculpas a Casquero y a Albín. El mediocentro y el mediapunta todavía están esperando una llamada que nunca va a llegar. Y de paso, Florentino también debería cargarse a Marcelo. Un niñato de tal calibre no debería vestir ni un segundo más la camiseta blanca.
Por Jorge Marquez • 9 de Junio, 2009 • Categoria: El dedo en la llaga


esta bien que se valla del real madrid,es malisimo ese defensor,un jugador como ese nunca tendria que estar en un equipo tan grande como el real madrid
pues yo pienso que le iba clavadito al madriz. Era chulo, guarro y feo. que mas quieres matias ?
tambien estoy de acuerdo con que lo hechen y yo prohibiria que lo dejaran jugar al futbol a nivel profesional, este animal no tiene espacio en un mundo como este. que se vaya a su pueblo !
Pepe es de los mejorcitos centrales q hay.lom q hizo fue muy feo,pero el q esté libre de pecado q tire la primera piedra.el q diga q es mal futbolista………………..q se dedica a comentar el golf.
o que se dedique a bailar, eh Salinas ? estoy de acuerdo con juno.
Eso está muy bien, habría que ver lo que dirías si en lugar de Pepé hubiese sido Casquero el que patea a Cristiano Ronaldo o a Raúl. En ese caso se hubiese teniido que ir del pais el muchacho porque lo hubieran crucificado entre los medios de comunicación y los aficionados del Real Madrid. (Bueno, en ese caso podría emigrar a Barcelona que seguro que allí lo idolatrarían). Así está el patio.