El Getafe y como la esperanza es lo último que se pierde
Sí, Señores, porque lo que hizo ayer el Getafe en el campo fue una lección magistral de cuáles son los valores que hacen grandes a las personas, inolvidables a los equipos e históricas sus victorias. Toda una lección de humildad, de ganas, de buen fútbol, pero, sobretodo, de ilusión. Ilusión por ganar y demostrar que no se es vencedor ni por los nombres que conforman un equipo, ni los títulos ganados en el pasado, ni los presupuestos astronómicos. Que lo que reina en el campo es la ilusión, la esperanza del pez pequeño de comerse al grande. Y ayer el Getafe se merendó al magnánimo Kahn y su Bayern de Munich, porque si en ocasiones, más vale mañana que fuerza, en el campo, más vale esperanza e ilusión, que confianza y soberbia.
Hablando de excesos de confianza y soberbia, quiero recuperar las declaraciones del presidente del equipo germano, Franz Beckenbauer -un histórico del fútbol mundial, por otro lado- quien despreció horas antes del encuentro al club madrileño porque no conocía a ningún jugador del Getafe ni sabía ubicarlos en el Mapamundi, como puntos en contra para la victoria de los españoles. Yo conozco a Oliver Kahn, grandísimo portero, a Franck Ribéry, el fichaje más caro del equipo Bávaro, a Philipp Lahm, el defensa deseado por los culés, y al autor del golito de ayer, Luca Toni. Además, no sólo encuentro Munich (München, en alemán) en el mapa, sino que he visitado esta hermosa ciudad. Pero… ¿y? ¿Les hace eso vencedores de un partido de fútbol per sé?
Dejémonos de frivolidades, señores, el movimiento se demuestra andando y en el fútbol hay que sudar la camiseta para conseguir resultados. Los partidos y los títulos no se ganan ni en los despachos, ni con el currículum, ni con los nombres propios, por mediáticos que sean. En el fútbol, vale el esfuerzo, las ganas y la ilusión para que, por grande que sea el enemigo, la esperanza de vencerle sea lo último que se pierda.
Por Marta Cano • 4 de Abril, 2008 • Categoria: Uefa

